No sé si es amor

Abril 18, 2008

Hoy me siento con la necesidad de escribir en el blog, porque el sábado me voy de viaje con unas amigas a Nueva York y estaré una semana fuera de casa. Y me siento con ganas de escribir.

Primero de todo, recomendaros la peli “Fuera de carta” porque me he reído mucho, porque Javier Cámara lo hace muy bien y porque sale un actor argentino (Benjamín Vicuña) que para mi sale guapísimo! :D

Ahora, pasemos a temas más serios. Durante los últimos días me estoy dando cuenta cada vez más que las relaciones entre hombres y mujeres se complican tontamente y acaban por no funcionar. Aunque hay situaciones en las que ambos sexos coincidimos, como cuando estamos seguros de que no queremos nada serio con la otra persona y no sabemos como decírselo, y mientrastanto, nos aprovechamos de la compañía de esa persona hasta que llega un punto en el que no hay más remedio que cortar la “relación”.

He hablado con dos chicos esta semana y cada uno de ellos se encontraba en esta situación pero en diferente bando, así que estoy bien documentada al respecto, ¿no creéis? Aunque siempre viene bien tener la opinión de más gente, por ello me gusta leer vuestros comentarios. :)

¿Qué diferencia hay entre apreciar a alguien como amigo y sentirte atraído? ¿Cómo puedes saber si esa persona con la te sientes tan cómoda hablando o simplemente compartiendo un espacio sin necesidad de mediar palabra es el “amor de tu vida”? (En ese momento, claro, porque creo que es difícil encontrar a alguien con el que te avengas bien como pareja durante toda una vida). ¿Qué conclusión puedo extraer de una persona con la cual puedo hablar de cualquier cosa sin conocerla demasiado y recibir a cambio su saber escuchar? Es algo que me confunde, porque no sé hasta qué punto puedo decir que esa persona es mi amiga (porque es tan reservada que conoces lo mínimo de ella) o quizá hay algo más (sientes atracción).

¿Qué pasaría si realmente existe una atracción mútua pero ninguno se atreve a dar el paso? Porque puede llegar un día en que una de las dos partes deje de sentir esas ganas de volver a ver a la otra persona, de conocerla más, de compartir su tiempo con ella.

Vaya lío tengo en la cabeza, y es que he dormido poco, es tarde y en la cena he bebido algo de vino y me ha afectado. Otro día continuaré reflexionando sobre el tema.

Y si tenéis algo que añadir, agradezco de todo corazón todo lo que podáis aportar. Así poco a poco iremos entendiendo cada vez más la psicología del amor. Jeje!

PD: Me gustaría poner la canción re Roxette que lleva el mismo título que mi post, pero es tan tarde que lo dejo para otro día. Mil disculpas!


Sólo amigos…

Abril 17, 2008

 ¿Cúantas veces habremos pronunciado o escuchado ésta frase? Quizá habéis perdido la cuenta, aunque yo puedo contarlo con los dedos de una mano. No por ello no ha sido duro el momento en que ha aparecido, y eso que en mis pocos casos, he sido yo la que ha pronunciado éstas palabras fatídicas. Después de hacerlo, me he sentido tan mal que no quería saber nada de hombres en mucho tiempo, porque no me gusta hacer daño a la gente. ¡Pero qué difícil es decirle a alguien al que gustas que no quieres nada con él! Si ya lo dije en uno de mis posts… ¡qué complicadas somos las mujeres!

Según mi experiencia, he tenido que acudir a estas palabras cuando me he dado cuenta de que la persona con la que estaba no me llenaba como lo había hecho antes. Sentía cariño por esa persona, pero no amor. Empezaban a ser cada vez más grandes las diferencias que hacían que el feeling entre nosotros se fuera perdiendo. Me agobiaba y no me acababa de verme conviviendo con esa persona. ¿Por qué siempre me ha pasado a mí? ¿Por qué no soy capaz de dejarme llevar por mis sentimientos y dejar de pensar tanto en lo negativo de la relación? Porque de tanto pensar, llega un momento que ves más cosas negativas que positivas. ¿Dónde está todo ese tiempo en el que he sido feliz? Simplemente ha desaparecido de mi mente, porque en mi cabeza los recuerdos negativos están a la orden del día y no soy capaz de desecharlos.

¿Porqué me importan tanto las cosas negativas? Sobretodo si vienen (directa o indirectamente) de gente de la cual ni me viene ni me va. Llega un momento en que no quiero relacionarme con nadie, sólo me encierro en mi misma y dejo pasar el tiempo. ¿Acaso es un escudo para que no me hagan daño? Si es así, soy  muy frágil, y se me nota a distancia. Con ello sólo consigo que cada vez las cosas me afecten más, y es una rueda sin fin.

Poco a poco estoy aprendiendo a liberarme de estas ideas negativas e intento abrirme un poco más al mundo (este blog es un claro ejemplo).

¿Créeis que después de decirle a la persona que está enamorada de ti que sólo quieres ser su amiga se puede llegar a mantener una relación de amistad? Yo creía que sí, y con una persona lo he logrado, aunque cabe decir que pasaron muchos meses de distancia entre medio. ¿Es una idea sin sentido? Necesito respuestas, necesito entenderlo, porque he hecho daño a una persona por culpa de ésta estúpida idea, y veo que le pierdo, que todos los años que hemos sido amigos desde que le conozco, van a olvidarse sin más. Es algo que no me gustaría, ya que veo muy mal el encontrarte con esa persona y no saludarla, sin pensar en los buenos momentos compartidos (tanto cuando érais pareja como cuando érais amigos). Necesito, como mínimo, saber que almenos podremos cruzar unas palabras entre nosotros y salir con amigos en común sin que ello suponga un gran esfuerzo. Sé que no he sido perfecta como pareja, pero me gustaría que viera que como mínimo valgo la pena como persona, como amiga.

Todas éstas preguntas tendrán respuesta con el tiempo, pero ojalá existiera la máquina del tiempo para pasar todo este mal trago rápido, aunque entonces no aprenderíamos de nuestros errores y no creceríamos como personas.

 


Un día negro

Abril 15, 2008

Hoy he tenido uno de esos días en los que es mejor no levantarte de la cama.

Me he levantado tarde, como siempre (y es lo que tiene no encontrar trabajo y estar en casa sin nada que hacer) y he hecho algunas cosas de la casa. Después de comer he ido a buscar a mi hermana pequeña al cole porque tenía hora para el oftalmólogo. He llevado a mi hermana y a mi madre al médico, en una ciudad cercana a donde vivo. Las he dejado casi en la puerta del médico y he ido a aparcar. Por suerte no me ha costado mucho, algo inusual en esa ciudad. Al ir al médico, me las he encontrado en la puerta diciéndome que se habían equivocado de médico. Ya llegábamos tarde, así que hemos ido al otro medio corriendo. Hasta ahí más o menos todo normal, hemos estado mirando tiendas y mi madre nos ha comprado algo para merendar. De vuelta al coche me he encontrado con una amiga. Bueno, en realidad no sé si llamarla así, porque es de esas personas que nos decepcionan en la vida. La conversación ha sido corta, pero incómoda. He notado el ambiente muy tenso, y ninguna de las dos sabía que decir.

De vuelta a casa, me he encontrado con un semáforo en rojo de esos que tardan mil años en cambiar; así que me he visto obligada a distraerme con lo que ocurría a pocos metros de allí. Había dos coches de los mossos d’esquadra, y una parada de autobús precintada. Mi madre me ha dicho que había un muerto en el suelo. Yo solo veía a dos de los mossos hablando con un hombre y con una mujer, hasta que he dirigido la vista hacia el suelo, y ahí estaba. Un hombre, creemos, estirado en el suelo y tapado con una sábana. Ha sido impactante para mí, no puedo descrbir qué he sentido en ese momento. Sólo sé que he estado durante un rato en silencio, y con los ojos llorosos y el corazón encogido y con ganas de llorar. Pero no he soltado ninguna lágrima.

Es algo que me extraña, puesto que antes era una persona tan sensible que en seguida lloraba cuando veía alguna película o muchas veces cuando hablaba de mis problemas con alguien. ¿Porqué no he soltado ninguna lágrima? Luego volveré con esto, dejadme explicaros el resto del día.

He llegado a casa y no me iba internet. A mi padre, en cambio, le iba de maravilla en la habitación de al lado. A mi se me conectaba y a los dos segundos se me desconectaba otra vez, y así repetidamente. Cuando algo del ordenador falla, me pongo de los nervios, como cualquiera de vosotros, supongo. Finalmente he logrado solucionar el problema, pero no me preguntéis cómo, porque he hecho tantas cosas que ni lo recuerdo.

Después de cenar he decidido ir al cine a ver “Todos estamos invitados” la cual recomiendo. He ido al cine más cercano que tengo, y tenía ganas de ir porque me encanta el cine y hacía días que no iba, pero ahora no me gusta tanto ir a este cine porque trabaja mi ex, y últimamente las cosas no van muy bien. Hacía días que no hablaba con él, y hoy al salir de la peli hemos hablado un rato. Pero no podía mirarle a los ojos, no entiendo aún el porqué. Normalmente miro a los ojos de la persona con la que hablo, y me molesta que no hagan lo mismo conmigo, pero hoy era incapaz. Me he sentido muy incómoda antes una situación que hasta hace no mucho era tan familiar para mí. Al cabo de un rato hablando le he dicho que tenía que irme porque se hacía tarde.

Éste ha sido mi fatídico día. Quizá penséis que no es para tanto, pero para mí han sido muchas emociones de golpe, y soy muy sensible. Es por eso que me preocupa que no me salgan lágrimas. Me da mucho que pensar. ¿Es algo positivo? ¿Significa que estoy aprendiendo a ser fuerte y a que las cosas no me impacten tanto? Porque hasta hace muy poco, era de las personas a las que les afecta muchísimo el qué pensarán los demás, aunque los demás no sean importantes dentro de mi vida.

Espero que continúe con mi cambio emocional y no me afecten tanto las cosas que no son importantes, pero también espero recuperar mis lágrimas un día de estos.

Siento que haya sido tan extensa la lectura!


ESCALA DE GRISES:

Abril 13, 2008

Las cosas suelen ser blancas o negras, pero siempre he pensado que lo ideal es un intermedio. Pero somos tan diferentes todos, que en realidad existe una escala de grises interminable por la cual fluyen los pensamientos, sentimientos, carácter  y, en definitiva, las relaciones de todos nosotros. Aunque en cuestiones de amor, normalmente mujeres y hombres estamos muy lejos de encontrarnos en ese punto intermedio. Podría definir a los hombres con el blanco y a las mujeres con el negro, ya que las mujeres nos pasamos el día entero examinando cualquier movimiento del hombre, y este, sin embargo, busca la simplicidad.

¿Por qué las mujeres somos tan complicadas? Los hombres son más simples, intentan disfrutar del momento, sin pensar en nada más, simplemente en intentar pasárselo bien con esa persona.

Las mujeres, al contrario, intentamos descifrar señales donde no las hay. No somos tan directas, sino que damos rodeos a las cosas, y lo que conseguimos es no disfrutar del momento y acabar liándolo todo. ¿Somos tan inseguras como para no poder ver las señales de afecto y amor que nos envían los hombres? ¿Por qué no nos creemos capaces de enamorar a un hombre? ¿Acaso no debemos tener todos la oportunidad de ser felices? Sea como sea, cada vez las relaciones se hacen más difíciles, puesto que todos hemos pasado por relaciones fallidas y siempre existe ese miedo de que vuelvan a hacernos  daño. Pero no solo nos pasa a nosotras, sino también a ellos, ya que al fin y al cabo, todos somos humanos.

Mi pregunta es ¿cómo creéis que debe iniciarse una relación?

Hasta hace poco pensaba que lo mejor era hacerse amiga de la otra persona hasta que surja atracción y enamoramiento, pero quizá sea un proceso lento en el que finalmente se acaban mezclando los sentimientos. Espero algún día encontrar una respuesta correcta a esta pregunta.

PD: No os penséis que soy yo la de la foto. La he extraído de la web un chico que conocí en París. Os dejo el link por si queréis ojearla. http://www.perrin-nicolas.book.fr/


Va de viajes

Abril 11, 2008

 

 

 

 

 

Es increíble como puede cambiar uno en tan poco tiempo, como puedes sentirte como un extranjero dentro de tu propio país o incluso dentro de tu propio cuerpo.

  

Es difícil de describir como te sientes cuando vuelves de un viaje, en el que todo ha resultado como un sueño del que nunca te gustaría despertar. Te sientes como si fueras un extraño, y todas las percepciones que tienes se multiplican. Todo te resulta increíble, y te sientes importante por estar allí, y deseas conocerlo todo más en profundidad, y es así como creces.

 

Lo malo de crecer, es que siempre deseas conocer más, entonces es cuando haces todo lo posible por cambiar tu día a día, y te despiertas cada mañana deseando comerte el mundo. Pero, ¿logramos comernos el mundo cada día?

 

Este pensamiento de comernos el mundo y descubrir cosas nuevas debería permanecer cada día en nuestra mente, pero en mi caso, no siempre es así, porque a veces pienso en cómo fui en mis diferentes viajes, y añoro a esa persona. En momentos así me siento una extraña, y desearía volver a integrarme y poder percibir las maravillas que la vida nos da cada día. 

 

Creo que es importante que todos encontremos nuestro viaje, ya sea escuchando música, viendo una película, leyendo un libro, o viviendo el día a día y descubriendo lugares nuevos y a gente apasionante.

¿Habéis encontrado vuestro viaje?

 

 

 

 


Los versos más tristes esta noche

Abril 10, 2008

Dicen que más vale tarde que nunca, y así es como por fin he creado mi primer blog.

Espero ir mejorándolo con el tiempo y no dejarlo muy de lado. He creído conveniente escribiros el poema de amor número veinte de Pablo Neruda, ya que gracias a él he puesto título a mi blog. Se titula “noche estrellada” en francés, ya es que es un idioma que me hechiza aunque no acabe de dominar, y me gusta admirar las noches estrelladas. Os dejo con el poema!

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Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: “La noche esta estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos”.

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

 
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.