El viernes, aprovechando que es el único día de entre semana que no trabajo, mi novio me llevó de excursión a Cadaqués i al Cap de Creus ya que nunca había ido y es precioso.
Está a 150km de donde vivo, pero valió la pena. Al ir, el cielo estaba muy negro y nos llovió por el camino. En las noticías habían dicho que haría sol y nubes y un poco de aire, pero es que nos dirigíamos hacia todos los nubarrones. Llegamos a Cadaqués y buscamos aparcamiento por el pueblo, pero estaba imposible, así que decidimos ir al Cap de Creus. Visto el panorama del tiempo y viéndonos sin poder disfrutar de la excursión a causa del mal tiempo, pedimos que ojálá hubiera un poco de aire para que se llevara las nubes negras. Al llegar hasta el faro del Cap de Creus, salimos del coche y alucinamos! Hacía muchísimo viento. Tanto, que en algunas ocasiones iba andando y perdía el equilibrio.
Como podéis ver en la imagen, el aire era muy molesto. Aún así, pude disfrutar de las magníficas vistas que hay allí, y además, pude fotografiar el faro que le llaman “el faro del fin del mundo”. Así que además de las hermosas vistas, un mar azul intenso, unas calas vírgenes envidiables… puedo decir que por una vez en la vida, me han llevado al fin del mundo.
Después fuimos a la Casa Dalí. Estuvimos dando un paseo por allí, ya que estábamos cansados y el aire aún era bastante intenso. Finalmente nos dirigimos a Cadaqués, donde aparcamos rápidamente sin tener que pagar ni un duro y pudimos disfrutar de una buena comida, un paseo muy agradable, un bañito en la playa y un helado buenísimo, y todo ello con un sol espléndido y un calor que no agobiaba para nada.
En definitiva, el día salió redondo. Y recomiendo al 100% que visitéis el lugar si tenéis oportunidad.

Escrito por Laura
Escrito por Laura